La vuelta al cole. Qué ilusión nos hacía de pequeños, después de 3 meses, que ya estábamos hasta aburridos. Ahora, solo tenemos unos días para desconectar de nuestro trabajo, y cuesta mucho asumir que hay que volver. Os damos una serie de consejos para volver a la rutina. La organización y planificación es la clave, para que tu mente no cargue con agobio extra.  

Vuelta a casa: rutina de mañana

Ordena

Sabemos que solo esa palabra ya te está dando pereza, pero es importante que tengas todo organizado para la vuelta, porque te aportará mayor tranquilidad. El estrés que genera saber que tienes la casa llena de trastos, las maletas sin deshacer, ropa por lavar, trabajo sin planificar… No ayudará a que estés aliviado.

Por eso es importante que antes de empezar con la avalancha de responsabilidades, dediques los primeros días a dejar todo lo de las vacaciones recogido y las tareas de la vuelta planificadas. Puedes distribuirlas marcándote pequeños objetivos y no te resultará tan traumático encontrarte de repente con tanto por hacer y tan poco tiempo.

Si trabajas desde casa, dedica algo de tiempo a tu espacio de oficina. Clasifica los documentos, pon tus correos al día, rellena un calendario para planificar tus actividades… Y sobre todo, ¡prioriza!. De repente te encontrarás con un volumen de trabajo enorme que te será muy complicado gestionar. Respira y haz una lista de prioridades. Pon por delante las tareas urgentes, continuando con las pendientes y finalmente las que pueden esperar.

Tómate un tiempo al despertarte

No cojas el móvil nada más levantarte. Primero, dedícate un tiempo para mimarte por la mañana y así empezar el día con más energía. Escuchar música, leer 10 minutos algo que te inspire, practicar unas respiraciones y estiramientos, un desayuno que te motive, una ducha especial para activarte, un paseo con tu mascota… Hacer estas actividades sin móvil ni redes sociales, te conectará contigo y te ayudará a enfrentar el día con más tranquilidad y ánimo.

Planifica tus rutinas

Rutina de gimnasio

Empieza por unas tablas sencillas para trabajar las zonas que más necesites. Olvida el “no tengo tiempo”, porque con 30 minutos es suficiente para mantenerte activo y saludable. Puedes apoyarte de vídeos e infografías de internet para empezar. Y, más adelante, cuando ya te hagas cogido al ritmo, subir la intensidad acudiendo a algún preparador en redes sociales, yendo a un gimnasio con los entrenadores de las salas… 

Rutina de alimentación

Prepara unos menús semanales, para que hacer la lista de la compra te sea más sencilla, rápida y no gastes más dinero del necesario en cosas que no utilizarás. Sabiendo de antemano las comidas que vas a tener que preparar e incluso teniendo algunos ingredientes ya hechos, ¡cero estrés! ¿Has leído nuestros trucos de Batch Cooking?

Rutina de tareas domésticas

Para habituarse después de la desconexión, lo mejor es no hacer un día de “zafarrancho” a la semana. Haciendo cada día una pequeña tarea, la vuelta es menos dura. Cada miembro de la familia puede tener una tarea acorde a su responsabilidad: poner una lavadora, recoger la mesa, poner el lavavajillas, recoger la ropa tendida, pasar la aspiradora, limpiar el polvo, hacer la lista de la compra… Los más pequeños también pueden ayudar  con estas pequeñas acciones que, repartiéndolas a lo largo de la semana, permiten ver la casa organizada. Esto también te ayudará a una mayor paz mental de verlo todo limpio y cuidado.

Vuelta al cole: la rutina con los peques

Sin duda uno de los puntos más complicados, sobre todo si van al colegio por primera vezo si va a un colegio nuevo. Lucía Aroca, maestra de educación infantil, nos cuenta una serie de claves que no debes olvidar para una adaptación positiva a la escuela:

  • Mentalizale: cuéntale lo que va a pasar, para que tenga tiempo de asimilar la nueva etapa que viene. “Vas a ir al cole, a jugar con otros nenes, a aprender muchas cosas, a tener una profe muy divertida…”
  • Trabaja una rutina: establece unas pautas y horarios que deba cumplir, para que cuando esté allí no extrañe la metodología de la escuela en la que deben cumplirse unas normas. Hora de merendar, ratito de lectura, momento de la ducha…
  • Preparad las cosas de clase juntos: mochila, almuerzo, la ropa que prefiera ponerse… Que vea que es un día especial y que es un momento importante que vivís en familia.
  • No vayáis con con prisa. Ve con tiempo para que no haya discusiones en la mañana por el estrés de no llegar a tiempo. Y tomaos un tiempo hasta que se quede en la clase para que no tenga la sensación de que “me dejan aquí y se van corriendo”.
  • Enfócalo con positividad y alegría, aunque para ti tampoco sea fácil. Dile que se queda un rato jugando en el cole y que luego vendrás a recogerle, para que sepa lo que pasará después. Que no olvide que tiene el apoyo de su profesora o profesor si se siente solo y que es normal que se sienta así al principio.
  • Pídele que te enseñe lo que ha aprendido, ya que le encantará ver que sientes orgullo de ver los logros que va consiguiendo. Pregúntale por su día para que te cuente que ha hecho, por su profe, sus amigos…
  • Hazle saber que mañana más. Cuando le recojas, que sea consciente de que “mañana volvemos al cole otro ratito”, y poco a poco se acostumbrará. 

Aun así, si el hecho de ir al cole se hace muy difícil, recuerda que puedes contar con la ayuda de consultores de educación que te asesoren y marquen unas pautas para que la adaptación sea progresiva y todo un éxito.

Vuelta al trabajo 

Proyectos que te ilusionen

Nada se hace más duro que ponerte a hacer algo que no te guste hacer. Por eso, busca pequeñas actividades que te ilusione llevar a cabo, dentro o fuera de tu ámbito laboral. Septiembre es un mes estupendo para tomarlo como nuevo punto de arranque que nos motive y mantenga constantes el resto del año para cumplir nuestros propósitos. De nuevo volviendo a la organización, podemos incluir en nuestro planning semanal tiempo para esas actividades que nos motiven e incluso para impulsar esos proyectos que nunca nos atrevimos a arrancar: apuntarnos a clases de algo que nos apasione, empezar a estudiar una nueva materia, abrir un nuevo negocio… 

Tiempo de ocio

Sabemos que actualmente muchos trabajos tienen horarios infumables. Que se pasan muchas horas fuera y que queda poco tiempo para la diversión. Pero intenta sacar pequeños momentos para compartir con la gente que quieres o para dedicarte a ti. Media hora para un café, un paseo por la noche, un almuerzo… No es necesario disponer de días enteros, basta con aprovechar ratitos que tenemos muertos o que perdemos en el móvil o la televisión. Buscar momentos de ocio es muy necesario para que la vuelta al trabajo no te asfixie. ¡Hay tiempo para todo!

Pero sobre todo: actitud. La actitud es lo más importante: disfruta de lo que haces e intenta buscar siempre el lado positivo de volver a la rutina. Cuando no la tenemos ¡la echamos de menos!

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