La aparición constante de nuevos aparatos tecnológicos y plataformas digitales conlleva que los más pequeños prefieren realizar cualquiera de estas actividades antes que leer. Sin embargo, los datos relacionados con la lectura para niños son más alentadores que en los adultos. Según el Informe de Resultados: Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España de 2018, un 85% de los niños de entre 6 y 9 años lee habitualmente libros más allá de los académicos. A partir de los 10 años y hasta los 14, el 71% son lectores frecuentes, pero entre los 15 y los 18 años la proporción baja al 45%. Estos últimos además, consumen en mayor medida páginas web y contenido publicado en Redes Sociales. 

Pese a unas métricas por encima del resto de Europa, los datos que abarcan el hábito de la lectura en familia y el tiempo dedicado a ella, descendió respecto al año anterior. El 75% de los padres de niños menores de 6 años declaran leerles de forma habitual, dato que se situó por debajo del 83% en 2017. Además, la media de tiempo de lectura también descendió y se situó por debajo de las 3 horas semanales, lo que supondría 25 minutos al día si leyeran todos los días.

Cómo inculcar la lectura a los niños

Para aprender cómo podemos hacer llegar la lectura a los niños y adolescentes, hemos hablado con Eloy Moreno, uno de los escritores que más ha revolucionado en estos últimos años el mundo de la lectura en cientos de hogares y colegios. 

Los niños y jóvenes cada vez dedican más tiempo a consumir otro tipo de ocio y a realizar actividades más “digitalizadas”. ¿Qué pueden hacer los padres para que sus hijos practiquen la lectura y adquieran un hábito tan sano como este?

Quizás, leer. Si un niño ve a sus padres leer en casa puede que sea lector o que no. Lo que será más difícil es que sea lector si en su casa nadie lee.

Afortunadamente y según el estudio que mencionamos anteriormente, casi la mitad de los padres se interesa porque sus hijos lean y quieren facilitarles historias que les apasionen: el 40% de ellos busca información online sobre lectura para niños. Piden recomendaciones a amigos o familiares, ya que afirman que las lecturas que conocen gracias al colegio no interesan a sus hijos. 

La lectura en los colegios

¿La lectura está bien enfocada en los colegios? ¿O crees se considera como una “obligación”, que se eligen mal los libros…? ¿Cómo debería plantearse?

Hay lecturas que se ponen en los colegios que ni yo me las leería. En muchas ocasiones los colegios son fábricas de odio hacía la lectura. ¿Tan difícil es poner lecturas que les gusten? ¿Lecturas adecuadas a su edad y a su entorno? ¿Alguien cree que Cervantes cuando escribió El Quijote pensaba que sus lectores serían adolescentes? Es todo tan absurdo…

Para leer los clásicos ya habrá tiempo, tienen toda la vida por delante, no les demos la oportunidad de odiar la lectura antes de que puedan disfrutar con ella.

Hay lecturas que se ponen en los colegios que ni yo me las leería. En muchas ocasiones los colegios son fábricas de odio hacía la lectura.

Para que en los colegios aprendan precisamente cómo potenciar el hábito de la lectura, has hecho una guía para que los profesores trabajen tus libros en las aulas y visitas los colegios donde las trabajan. ¿Cuál es el objetivo de esta iniciativa y qué crees que pueden aprender los más pequeños con estas dinámicas? 

El objetivo es que los alumnos sepan que detrás de un libro hay un escritor, que no es un producto que sale directamente de la librería. A veces bromeamos con el hecho de que los niños piensan que la leche sale de los supermercados y no de las vacas (ríe). Pero es cierto que con los libros pasa lo mismo. ¡No os imagináis la ilusión que les hace saber que la persona que ha escrito el libro existe! ¡Y que además va a venir a hablar con ellos! Es increíble y muy necesario personalizar la figura del escritor.

La conexión escritor-lector

¿Ha cambiado con el paso del tiempo esta figura del escritor que mencionas? Nos encanta ver que en las Ferias del Libro y en grandes superficies, cuando estás firmando ejemplares, hay una cola enorme esperando para verte. 

Creo que sí que ha cambiado bastante la figura del escritor. Antes el escritor era ese señor aburrido que se sentaba en una caseta del libro de la Feria de Madrid a esperar que por su propio nombre la gente viniera a verle. Hoy en día ya no es así, ha evolucionado todo mucho y los lectores necesitan más contacto con los escritores, una relación más cercana. Al final, están leyendo historias que han salido de ti, que tú mismo has creado en el despacho de tu casa. Es como si ellos entraran en una pequeña parcela tuya, y eso forma una conexión muy especial entre escritor y lector.

En mis firmas hay lectores de todas las edades. Que una familia al completo venga a verme porque el niño pequeño ha leído los cuentos, la adolescente Invisible y los padres El Regalo, por ejemplo, es precioso.

¡Eso nos encanta de ti! ¡Que tienes un público tan diverso! De todo tipo de edades y perfiles; tienes la capacidad de conectar con personas muy diferentes. ¿Cuál es tu fórmula secreta para llegar tanto a la gente? 

En realidad no lo sé, quizás porque en mis novelas hablo de historias normales, historias que pueden ser la de cualquiera: de un amigo, de un vecino, de la familia… Y tal vez hablar de esos sentimientos hace que todo el mundo pueda empatizar con mis libros. Es muy bonito cuando alguien me dice: “yo estoy dentro de este libro”

Que una familia al completo venga a verme porque el niño pequeño ha leído los cuentos, la adolescente Invisible y los padres El Regalo, por ejemplo, es precioso.

Actualmente, con la diversidad de plataformas es quizás más común que los niños y jóvenes se sientan dentro de una serie o una película, incluso parte de la comunidad de algún influencer. ¿Esto hace aún más difícil que los más pequeños se decanten por la lectura?

Creo que es más difícil leer, no porque haya una serie o una película que les resulte más atractiva, sino porque hay tanto estímulo alrededor que les cuesta concentrarse más de un minuto en cualquier cosa. Y si algo necesita la lectura es concentración.

Pero no solo pasa en los niños, hay adultos incapaces de leer algo más largo que un tuit.

El papel de las Redes Sociales

Hablando de tuit… Eres bastante activo en las Redes Sociales. ¿Han influido estas plataformas en la repercusión de tus novelas? ¿Qué crees que deberíamos hacer para que las RRSS se usaran en los jóvenes con un buen fin y no quitaran tiempo de actividades tan importantes como la lectura?

Sí, han influido mucho. Siempre he dicho que sin las redes sociales igual yo no estaría aquí. Cuando empecé nadie me conocía y la única forma de contactar con los lectores era a través de Facebook en aquellos momentos. Después vino Instagram y la conexión fue creciendo cada vez más. Es por ahí por donde los lectores más me recomiendan, leen opiniones sobre mis libros, me cuentan qué han sentido al leerlos…

Para que los peques las utilizaran correctamente, igual habría que enseñar primero a los padres, que son los primeros que están enganchados.


Eloy Moreno ya ha publicado nada menos que 7 títulos (¡y está en proceso del octavo!): la saga de tres libros “Cuentos para entender el mundo”, “El bolígrafo de gel verde”, “Lo que encontré bajo el sofá”, El Regalo” e “Invisible”. Estas dos últimas, han tocado el corazón de miles de lectores de todas las edades, que expresan la enorme emoción que han sentido con la historia y reflexiones de Eloy en las Redes Sociales. 

¿Qué crees que aporta cada una de tus novelas? ¡Véndenoslas! ¿Por qué las deberían leer los jóvenes y cuál recomendarías para cada tipo de personalidad?

Creo que todas mis novelas aportan intriga y un punto de reflexión sobre algún tema determinado, normalmente, con algo con lo que los lectores se sienten identificados. Con respecto a las edades, escribo para todo el mundo. Cualquier lector con más de 12 años puede leer cualquiera de mis novelas sin problema y los más pequeños los cuentos.

Habría que enseñar primero a los padres a utilizar las redes sociales, que son los primeros que están enganchados.

4 claves para que tus hijos lean

  1. Si tienes interés en que tus hijos lean más o que adquieran esta costumbre como algo habitual porque a priori no les gusta, puedes empezar por averiguar cuáles son las razones de su desinterés hacia los libros. No puede concentrarse, no entiende las historias porque quizás son demasiado avanzadas para su edad, no le gustan los géneros que suele leer… De esta forma, teniendo conciencia de lo que le separa de la lectura podrás buscar alternativas y llevar a cabo acciones para facilitarle historias que le gusten más: pregúntale qué temas le interesan, a quién admira… E investiga títulos y escritores que le puedan llenar.
  2. Piensa, ¿cómo es tu hija o hijo? Qué situaciones ha vivido, cómo es su personalidad, qué le gustaría hacer cuando sea mayor… Así, podrás buscar un libro con el que se sienta identificada/o con los personajes, la historia principal… Y esto le ayudará a introducirse en el hilo de la narración y le encantará saber cómo acaba.
  3. Esta nos la ha dejado el escritor Eloy Moreno. Lee.
    Lee en casa y que tus hijos te vean. Intenta sacar algo de tiempo y sentaos juntos a compartir ese momento, para que ellos lo vean como un rato de ocio sano en familia. Así, les que llegue para que estéis juntos y disfrutéis con las historias que cada uno ha elegido. Cuando terminéis vuestros libros, podéis dedicar el rato de antes de dormir a comentar qué es lo que más os ha gustado, lo que menos, qué habéis aprendido…
  4. Para fomentar estos ratos de lectura, puede ser muy útil que crees un espacio de la casa dedicado a esta actividad, el famoso rincón de lectura o biblioteca. Estar en un ambiente en silencio, rodeados de libros, fomenta la concentración que tan difícil les resulta, permitiéndoles desconectar de todo lo demás. Lo mejor es que, si dispones de espacio, dediques incluso una habitación a crear esta zona de lectura y la adaptes como biblioteca, para que los niños vean como algo divertido el momento de entrar en ella y “jugar a leer”. Aquí puedes descargar una guía para hacer una biblioteca paso a paso desde cero.

La conclusión a la que llega con nosotros el escritor Eloy Moreno es que, lo más importante para encontrar una lectura para niños adecuada es: conocerles bien, informarnos de qué libros pueden interesarles y si son adecuados a su edad y personalidad, ser conscientes de que cada libro tiene su momento y, sobre todo, ser un ejemplo para ellos día a día teniendo el hábito de la lectura. 

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