Los regalos, decoración, comidas, salidas especiales, cenas de empresa, amigos invisibles… Acaban con nuestro presupuesto de meses. Para superar la cuesta de enero solo hace falta un poquito de planificación y, eso sí, voluntad de gastar con cabeza. 

Todos sabemos los trucos clásicos de apagar luces, optimizar la calefacción con termostatos, poner los electrodomésticos en las horas más baratas, cerrar grifos… Pero, con estos truquitos que quizás no habías pensado evitarás gastos en los que quizás ni siquiera habías reparado.

Haz balance y revisa tus gastos de meses anteriores

Para que puedas recortar gastos, lo más importante es que primero hagas un balance de lo que has gastado en los últimos meses. Así, verás en qué ámbitos has hecho el mayor desembolso: alimentación, restaurantes, limpieza, ropa… Y serás consciente de en qué cosas necesitas recortar.

Reduce gastos en la cesta de la compra

Vale, parece una obviedad, pero no lo es tanto. En lo primero y en lo que más podemos ahorrar de cara a la cuesta de enero es en la cesta de la compra. Para ello, planifica tu menú semanal e intenta utilizar los mismos ingredientes para varias elaboraciones. Además, intenta que sean sencillos y básicos. Con esto, tendrás que comprar menos a la hora de cocinar y, planificando las comidas, evitarás comprar cosas que se te pongan malas o que acabes dejando atrás en la despensa.

El tip definitivo para ahorrar en la cesta de la compra es que, además de las grandes comidas, planifiques también los almuerzos y snacks que comerás entre horas: palomitas hechas en casa, crudités con hummus, frutos secos, un bizcocho casero que te lleves durante la semana… Así, no solo harás que sean saludables, sino que evitarás comprar caprichos de última hora, que a menudo es lo que nos sube la cesta (y nos aporta calorías insanas).

Y lo más importante: agota tu despensa. Sabemos que cuesta resistirse a comprar cuando nos apetece comer algo que no tenemos en casa, pero no te puedes imaginar lo que ahorrarás en esta cuesta de enero si tiras de lo que tienes en casa hasta agotarlo todo. Ponte creativo y te saldrán platos que nunca hubieras imaginado tirando de conservas, congelador, sobras… ¡E intenta mantener este buen hábito durante todo el año! 

También puede ayudar a todo esto que te marques un presupuesto de compra semanal, mensual… Como acostumbres a hacerla. Te ayudará a centrarte en comprar lo más necesario y no gastar en caprichos. 

Evita pagar a plazos, mediante préstamos o con tarjetas de crédito

Esto hará que no seas consciente de si de verdad puedes permitirte comprar ese bien, o si te va a ocasionar un agujero en tu cuenta que te será difícil recuperar.

A menudo utilizamos esta posibilidad con cosas que suponen una gran inversión porque nos es más fácil afrontarla: un coche, un plan de estudios… Pero se desaconseja hacerlo para adquirir bienes que no suponen tanto desembolso, como por ejemplo, algo de tecnología, un electrodoméstico o compras cotidianas como ropa o accesorios. De nuevo no solo para superar la cuesta de enero, sino que es un recurso que no recomendamos en ninguna época del año: hay que gastar solo lo que se tiene.

Evita esos 2-3 euros al día

Un café en la oficina, un sándwich, el menú del día por la pereza de llevarnos la comida al trabajo… Suponen una cantidad muy pequeña pero, si haces la cuenta de lo que gastas en esto a la semana, verás que es más de lo que pensabas. Lleva tu termo de café, rellena tu botella de agua, prepárate un snack saludable y lleva tu tupper de comida, para evitar esos euros extra que se nos escapan cada día.

Ten más de una cuenta bancaria para ciertos gastos

Este es el viejo truco para ahorrar un poquito cada mes. Te ponemos un ejemplo: abrimos una cuenta bancaria en la que solo nos pasan el recibo mensual de la hipoteca o alquiler. Si sabemos que este gasto cada mes es de 800 euros, pasaremos de nuestra cuenta habitual 850 (o lo que puedas permitirte). De este modo, iremos sumando progresivamente una pequeña cantidad que, con el paso del tiempo, llegará a ser un buen colchoncito. Si en nuestra cabeza tenemos que la hipoteca cada mes son 850 y nos organizamos en base a eso, ahorraremos sin darnos cuenta.

Saca en metálico el dinero para “gastos extra”

Otro viejo truco. Un poco rudimentario pero que puede funcionarte muy bien si quieres ahorrar el máximo posible. Actualmente pagamos tanto con tarjeta que la mayoría de veces ni nos damos cuenta de cuánto gastamos en realidad. Verlo en metálico, además de causar más impresión y hacer que nos dé más apuro gastar, nos permite acotar más las cantidades.

Gracias a esto, sabemos que si nos queda X dinero solo podemos permitirnos dos cenas más fuera, no cuatro. O que solo podemos pedir una copa cuando salimos, o que ya tocan pelis en casa y menos cine ese mes.

Vende lo que no usas

En mercados de segunda mano, plataformas de Internet e incluso a tu entorno más cercano. Tu antiguo móvil, algún mueble, aparatos de deporte, ordenadores, joyas que ya no te pones, calzado o ropa que tienes prácticamente sin estrenar… Seguro que tienes cosas en casa a las que ya no sacas partido y pueden suponerte un ingreso extra. Hazle  fotos a todo y súbelo a la aplicación que más te guste: Wallapop, marketplace de Facebook… O llévalo a tiendas de compra-venta de segunda mano.

Elige entidades que te facilitan el ahorro

Bancos, empresas, aplicaciones de gestión de finanzas… Rodéate de todo aquello que te sea funcional para controlar tus gastos y te ayude a ahorrar.

Cuando se nos aproxima un gran gasto como puede ser la compra de una vivienda, a menudo pensamos que eso de ahorrar será imposible durante los próximos años. Pero empresas como AQ Acentor te lo ponen fácil con herramientas como el Plan Pay Comfort, un plan de pago flexible para que puedas dar la entrada de tu vivienda sin que tu plan de ahorro se tambalee. Podrás reservar tu vivienda desde 1.000 euros y pagar sólo el 5% en la firma del contrato de compraventa. Una gran ayuda para que puedas empezar nueva vida estrenando casa sin que tengas que vivir ajustado los meses siguientes.

¿Qué te han parecido los trucos de ahorro que te proponemos? Todos son sencillos de aplicar y, sobre todo, funcionales para el día a día; nada de tener un montón de Excels, papeles o programas de contabilidad que al final dejamos de utilizar.

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