Tras tantos días encerrados en casa, la nueva normalidad en casa va a ser un proceso en el que hagamos muchos cambios. Por un lado, estaremos mucho más atentos a la limpieza, habilitaremos espacios que antes no contemplábamos para dejar lo que traigamos de la calle… Y, por otro, nos habremos dado cuenta de las verdaderas necesidades que tenemos cuando estamos en casa y lo que tenemos que hacer para adaptarnos a ellas.

Nuevos hábitos que adoptaremos con la nueva normalidad en casa

La entrada: la zona donde pondremos la mayor atención

La entrada a nuestra casa será sin duda el punto más crítico, ya que es en este momento donde tenemos que tomar las máximas medidas de seguridad para no entrar el virus a nuestros hogares. Hasta el momento era un rincón puramente estético, que intentábamos que fuera atractivo para las visitas pero que no tenía una función concreta. Ahora, el recibidor deberá ser un espacio funcional y adaptado a todo lo que necesitamos tener en cuenta antes de entrar en casa.

  • Dejar los zapatos antes de entrar, fundamental. Contar con un zapatero será una muy buena opción para guardar los pares de zapatos que solamos sacar a la calle y no llevarlos hasta armarios o estanterías de las habitaciones.
  • Los abrigos también deberán quedarse en el recibidor. Nos puede ayudar un mueble auxiliar con algún cajón, e incluso podemos comprar un armario fino que después podemos incorporar en alguna estancia cuando todo esto pase. 
  • Guardar ahí todos los objetos que hemos sacado a la calle, como pueden las llaves, un paraguas, cartera, bolso… Para ello puedes ayudarte cestos, cajas o muebles modulares con clasificadores donde almacenes todo esto cuando entres. Además de ser una opción estupenda para aislar objetos en estos momentos, son una solución práctica y decorativa. Después podrás almacenar ropa de otras temporadas, juguetes, documentos o cualquier cosa que prefieras que no esté a la vista.
  • Si contamos con un aseo pequeño a la entrada que utilizan los invitados, podemos adaptarlo al momento que estamos viviendo. Para ello, puedes incluir todos los productos higiénicos que les hagan sentir más cómodos y seguros: un dispensador de jabón cómodo que no haya que manipular demasiado, un gel que huela delicioso, toallitas higiénicas, gel hidroalcólico… Por supuesto, esto también sería estupendo que lo hiciéramos en nuestro baño.

Si nos venimos mucho arriba con esto de las visitas, podemos incluso dejarles unas zapatillas de estar en casa en la puerta para que se retiren sus zapatos al entrar.

La cocina: donde se almacena lo que ha estado en el supermercado

La cocina será otro de los puntos críticos, ya que será la estancia que recibirá la compra de productos que han estado en el supermercado y han sido manipulados por muchas personas. Para esta nueva normalidad en casa, tenemos 3 tips muy fáciles que te ayudarán a la hora de organizar tu cocina.

  • Habilita un trozo de encimera amplio, mesita o mueble auxiliar que puedas limpiar fácilmente con lejía. Este será el lugar donde deposites los productos cuando llegues del supermercado (¡pero recuerda no dejar nunca encima las bolsas directamente!). Podrás sacarlos e ir desinfectando todos los envases antes de guardarlos en la despensa o nevera.
  • Ten a mano siempre una gran bol para desinfectar la fruta y la verdura antes de guardarla, con una solución de lejía para uso alimentario diluida en agua.
  • Utiliza una caja de plástico para guardar las bolsas de tela que utilices para ir al supermercado, de forma que puedas después desinfectar la caja con un paño con lejía o desinfectante. 

Cambios en la distribución y organización de la casa

Después de tanto tiempo metidos en casa, nos habremos dado cuenta fundamentalmente de tres cosas:

  • Hemos echado de menos tener ciertas comodidades o espacios.
  • Podríamos cambiar algunas cosas para sentirnos mejor: distribución, organización, decoración…
  • Tenemos cosas que no necesitamos.

Seguramente hemos echado de menos tener algunos espacios en casa y nos ponemos manos a la obra para incorporarlas: un despacho para trabajar tranquilos, zona de juegos, lugar para hacer ejercicio, espacio amplio para cocinar, rincón cómodo de lectura o de ver series… Habremos descubierto nuevos hobbies y actividades que queremos que sigan en nuestra vida para las cuales necesitamos nuevas zonas con las que no contábamos. 

Quizás también nos hemos dado cuenta de que con otra distribución de salón nos sentimos mejor, que cambiando algún detalle nos resulta más funcional alguno de los espacios, que ya no nos identifica el estilo de decoración que tenemos y nos apetece cambiar de accesorios… Y es un buen momento para pensar cómo podemos cambiarlo para estar completamente a gusto. ¡Tal vez has descubierto que necesitas una casa con terraza y zonas comunes para respirar aire puro sin salir de casa!

Y por supuesto, estamos seguros de que te has dado cuenta de que tienes demasiadas cosas. Trastos, objetos de “por si acaso”, accesorios que guardabas “para cuando tuvieras tiempo” y tampoco has sacado aunque has tenido tiempo (y mucho)… Es un momento perfecto para ser sinceros con nosotros mismos: lo que no hayamos usado con tantas horas en casa, no lo vamos a usar. Así que es un buen momento para hacernos amigos de Marie Kondo y su método: ordenar, tirar y donar. 

Lo que sí tenemos claro es que esta experiencia nos ha marcado a todos, que nos hemos dado cuenta de que nuestro hogar es nuestro refugio y que debemos estar preparados y tenerlo completamente acondicionado para sentirnos tranquilos y felices. La nueva normalidad en casa debe ser una etapa que vivamos con energía y positividad, aprovechándola para hacer pequeños cambios, renovar energías y arrojar un soplo de aire fresco a nuestra convivencia en familia.

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