Reformar o no reformar es una de las dudas más habituales entre quienes quieren vender su casa. Debes tener claro que hacer una reforma no va a doblar el precio de tu vivienda, pero sí aportarle valor (entre un 10 y un 20% más). Aunque pueda parecer que haciendo obras siempre se gana, no es así. El mercado inmobiliario no es una ciencia y, por desgracia, cambia constantemente. Reformar una casa que planeas vender es una decisión que debe ser meditada. ¿Te has preguntado ya por cuánto dinero quieres vender tu casa? Y, ¿cuánto te quieres gastar en reformar la vivienda para venderla?

Aspectos a tener en cuenta

Si planeas embarcarte en una obra para aumentar el valor de tu casa debes tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • El precio de compra. Para estimar si vas a ganar o no con la reforma tienes que pensar cuánto dinero te costó la casa. En el caso de que fuese una herencia, sin duda, arreglarla aumentará su valor. En definitiva, coge la calculadora, estima cuánto te vas a gastar en la reforma y por cuánto la quieres vender.
  • El potencial de tu vivienda. No pienses que por cambiar algún suelo o pintar las paredes tu hogar va a parecer otro. Debes ser consciente de la casa que tienes y que, a veces, no hay por qué invertir. Por ejemplo, si tu casa es antigua y está en un buen barrio, es mejor que no gastes dinero porque la demanda será alta.

Tendrás que hacer muchos cálculos porque, que tu vivienda se revalorice, depende de muchos factores. Por otro lado, es importante que sepas que los aspectos que más valoran las personas a la hora de comprar un piso son: la luz de la vivienda, el estado de la cocina y los baños, la eficiencia energética, las nuevas tecnologías y las instalaciones adicionales.

Los cambios que aportan más valor

Teniendo esto en la cabeza, puedes optar por hacer una reforma integral de tu vivienda o, simplemente, un lavado de cara, es decir, pintar y adecentar tu casa para que la primera impresión sea buena.

  • Arreglar pequeñas averías. Es casi obligatorio si la casa tiene algún tipo de problema y es aconsejable porque si la vivienda tiene algún desperfecto, el comprador negociará contigo el precio. Asegúrate de que todas las puertas abren y cierren, que las ventanas aíslen correctamente y que todas las tuberías están en perfecto estado.
  • Pintar la casa. Es un básico y un punto imprescindible. Pintar las paredes mejorará la estética de tu vivienda en un momento. Elige colores claros, como el blanco o el beis, para hacer de tu casa un espacio más amplio y luminoso. Lo ideal es mantener cierta neutralidad para que el futuro comprador pueda integrar los colores que quiera e imponer su estilo decorativo.
  • Redistribuye los espacios. Los espacios diáfanos están de moda, así que aprovecha esta tendencia para aumentar el valor de tu vivienda. Si tu casa tiene varias habitaciones pequeñas puedes readaptar el espacio tirando tabiques o uniendo el salón con la cocina. También puedes optar por sacar un segundo baño si solo dispones de uno, será muy valorado. Algunas de estas acciones no suponen un coste elevado y, de cara a los posibles compradores, marcan una gran diferencia.

  • Haz de tu casa un espacio eficiente. Antes de que te agobies pensando en instalar dispositivos caros y modernos, te recordamos que hay muchas formas de mejorar la eficiencia energética de una casa. Por ejemplo, renovar las ventanas, te ayudará a mejorar el aislamiento y la acústica de tu vivienda; instalar toldos y cortinas, reducirá el gasto en aire acondicionado; e invertir en un termostato, te ayudará a tener todo bajo control.
  • Invertir en cocina y baños. Es otra de las inversiones que más valor aportan porque la mayoría de los compradores dan por hecho que van a tener que modificar estas estancias. Para revalorizar tu casa no es necesario que tires abajo tu baño, basta con cambiar la bañera por un plato de ducha. De este modo, dispondrás de más espacio. Renovar la cocina es muy costoso así que céntrate en el suelo o en los azulejos, es mejor que no inviertas en cambiarla por completo.

  • Crea espacios de almacenaje. Seguro que, si tienes una casa con pocos armarios empotrados, habrás deseado más de una vez tener más. Pues ahora es el momento. Puestos a reformar, es sencillo crear armarios empotrados y aprovechar mejor los espacios.

Reformar para vender puede resultar muy positivo e, incluso, facilitar la venta, pero no todas las reformas traen consigo un beneficio. Para sacarle la máxima rentabilidad a tu vivienda, es mejor que estudies bien el caso y que no tomes decisiones precipitadas antes de reformar la vivienda para venderla.

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