Si lidiar con un niño en casa es complicado en el tiempo de ocio, sabemos lo difícil que se hace compaginarlo con el teletrabajo. Muchas madres autónomas tienen que trabajar desde casa con hijos, y se les hace muy complicado tener tantas interrupciones en las que atender a los peques durante su jornada laboral. ¿Es tu caso o conoces a alguien? Aquí van una serie de trucos que te harán esto un poquito más llevadero.

Haz cada día una lista de tareas con horario

Esto es muy evidente hacerlo cuando trabajas desde casa, ya que suele costar un poco más organizarse y es necesario delimitar lo que tenemos que hacer en tiempo y forma. Pero cuando hablamos de trabajar desde casa con hijos, esta lista de tareas incluye todas las tareas diarias: del trabajo, de casa y de tus hijos. Esto es así porque, evidentemente, no vas a poder trabajar 4 y 5 horas seguidas. Tendrás que optimizar tu día basándote en tus picos de productividad y en lo que tu peque te deje hacer, por eso lo mejor es que repartas tus quehaceres colocándolos en las horas en las que sabes que lo podrás hacer mejor, sea la tarea del carácter que sea.  

Adapta tus horarios a los de tu hijo

Como hemos dicho en el punto anterior, sobre todo cuando son muy pequeñitos. En esta etapa, lo primero que pondrás en la lista serán sus horarios y actividades. Cuando duerme, come, el paseo, el baño… Y acoplarás tus tareas diarias en base a eso. Mientras duerme, coloca los trabajos que te requieran mayor concentración y dedicación, aprovechando que está tranquilo (aunque nunca se sabe, ¡tranquila! Si se despierta pasa a otra cosa y regresa a la tarea cuando puedas). Y el resto ve acomodándolas a lo largo del día en base a la atención que requiera en cada momento.

Para los momentos en los que tienes que estar con él o ella pero está, por ejemplo, jugando solo, puedes aprovechar para revisar el mail, contestar mensajes, leer documentos, actualizar tus redes profesionales, organizar la agenda del día siguiente… Actividades que no requieren tanta concentración y que puedes seguir haciendo con interrupciones, para que puedas prestarle atención cuando lo necesite.

Organiza tus tareas por semanas

Nunca sabes si un día, quizás, tu hijo no te va a dejar hacer nada u otro día vas a tener 6 horas libres. Por eso, lo mejor es que tengas claros los objetivos de la semana y las prioridades que deben quedar hechas sí o sí para que, en función del tiempo que el peque te deje libre cada día, puedas ir adelantando o posponiendo de un día para otro. La capacidad de anticiparte incluso a tareas de otros días hará que seas mucho más productiva.

Divide las tareas en micro-tareas

Porque no nos engañemos: un niño no es un reloj y por mucho que planees puede que nada funcione como esperabas cuando trabajas desde casa con hijos revoloteando. Por eso, intenta desmenuzar todo lo que puedas tus obligaciones en acciones pequeñas y cortas, que puedas ir acoplando a cada hueco libre que el peque te deje. Sí, es agotador y sentirás que no te da la vida ni te cunde el tiempo. Pero esto pasará cuando se haga más mayor. 

Ten un espacio solo para trabajar

En el momento que sea mayor para entenderte, explícale que “este es el espacio de trabajo de mamá” y que debe respetar que cuando estás trabajando no debe interrumpirte.

Por eso es necesario que acondiciones cuanto antes una habitación o rincón de trabajo, para que tu peque relacione que cuando estás ahí, estás ocupada. Además, tener un despacho donde puedas concentrarte y focalices todas tus tareas te ayudará a ser mucho más productiva. La arquitecta e interiorista MJ Auñón Cabrera te explica cómo hacerlo aquí.

Ten pensadas actividades comodín

Esas con las que sabes que se quedan “atrapados” un buen rato. Un juego de construcciones, una película de dibujos, un libro, un nuevo cuaderno de colorear… Cualquier actividad de ocio con la que disfruten especialmente. Las rabietas llegan cuando menos te lo esperas, por eso, tener estas alternativas pensadas te puede ayudar a mantenerles entretenidos cuando tienes esa tarea que no puedes dejar de lado al trabajar desde casa con hijos. Seguro que sabes a la perfección cuánto tiempo pueden llegar a entretenerse según con qué cosa, ¡ese es exactamente el tiempo que tienes para tu tarea!

Hazle partícipe de las tareas

El hecho de que ellos sientan que te ayudan nunca falla. Por ejemplo, para el trabajo de fuera de casa, si estás organizando documentos, dale una lista para que vaya poniendo cruces a los que ya están clasificados, que ponga nombres en tus etiquetas, que pinte un cuadro para decorar tu mesa de despacho… Cualquier cosa que le haga sentir parte fundamental de lo que estás haciendo.

Para el trabajo de casa, hay muchas tareas en las que pueden ayudarte cuando ya son más mayores: quitar el lavavajillas, pasar el plumero, colocar los cojines, ordenar sus juguetes, poner la mesa, colocar la compra…

Apóyate en los demás

Intenta contar con una persona que pueda ir a casa a apoyarte si tienes reuniones o videoconferencias. Tus padres, amigas, canguro… Trabajar desde casa con hijos es más llevadero si te apoyas en alguien para momentos puntuales, no intentes cargártelo todo tú sola. Si pueden ir un día a la semana, agenda tus reuniones en los momentos en los que el niño o niña pueda estar con ellos, para que no  te ocurra como en el famoso vídeo viral de la entrevista por skype. Si te sucede lo que en el vídeo y tus hijos irrumpen en una reunión, no actúes como él: tómalo con naturalidad y humor, eres madre y los niños son imprevisibles. Seguro que tu interlocutor lo recibe con normalidad e incluso es motivo de risa.

Sé consciente de que estás trabajando

Aunque estés en casa, estás trabajando como cualquier persona que va a la oficina. Tienes la ventaja de tener un horario algo más flexible que quien tiene que fichar entrada y salida, pero estás trabajando de igual modo. Con esto queremos decir que quizás tu trabajo no te permite realizar nada de lo anterior y necesitas dejar a tus peques con alguien, en la guardería… No te sientas mal, estás trabajando aunque estés en casa, y si trabajaras fuera también trendrías que hacerlo, es ley de vida. Eso sí, recuerda acotar tu jornada laboral como la que tendrías en una oficina y disfruta de tiempo de ocio con ellos, que trabajar en casa no se extienda más horas de las debidas.

Cuando pongas todo esto en práctica, puede que unos días vayan mejor que otros. Que a veces no puedas hacer nada y que estés agobiada. En esos momentos, piensa en la suerte que tienes de contar con la flexibilidad que da el trabajar desde casa con hijos, que puedes verles crecer y no perderte nada de ellos, que jueguen contigo. Pensar en lo positivo te hará el camino mucho más fácil.

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