La convivencia es muy difícil, lo sabemos. Pero si se juntan dos especies de animales diferentes en la misma casa, ya apaga y vámonos. Vivir con animales a veces es complicado para las personas, porque en ciertos momentos no sabemos entender sus señales o tienen comportamientos que nos pasan completamente desapercibidos.

Tener un perro, un gato o un conejo no parece difícil, pero vivir con animales supone entender sus necesidades como especie y conocer sus posibles estados emocionales.

Estos con los factores que más debemos tener en cuenta a la hora de vivir con animales.

Escuchar las necesidades del animal e informarnos de profesionales

Lucía Mellado, terapeuta animal, afirma que, para comunicarnos con ellos, “lo primero es la escucha activa y la información de la mano de profesionales, para entender qué necesitan y por qué actúan como lo hacen”. “En ese momento entenderemos muchos de sus comportamientos por los que incluso en otras ocasiones les hemos regañado”, añade.

Lucía explica que normalmente ponemos normas muy rígidas basándonos en aspectos racionales de los seres humanos, pero no pensamos en lo que ellos son y necesitan. “Queremos que pasen horas solos en casa y no tengan ansiedad/depresión, no se aburran, que todo el mundo les caiga bien y se relacionen sin problemas… Pero esto no es así”, subraya.

Además, los animales empatizan mucho con las emociones de los humanos con las que conviven cada día. Si nos encontramos en un proceso de estrés o tristeza, esto puede repercutir en ellos y, al no ser una emoción suya, quizás no saben gestionar esta emoción. “Una emoción mal gestionada o sin gestionar puede incluso derivar en una enfermedad, por eso es importante que disfruten de su animalidad como liberación energética de la carga humana”, explica Mellado. “Que puedan ser ellos mismos y expandirse es necesario para su canalización de emociones y bienestar”, afirma.

Conocer las necesidades etológicas del animal para convivir

A menudo vivimos situaciones con nuestras mascotas en las que la única visión que hacemos es la humana. Pero es fundamental a la hora de vivir con animales que conozcamos qué necesita nuestro perro para ser perro, nuestro gato para ser gato… “Las personas, inconscientemente, intentamos que los animales se adapten a nuestra forma de vida y que hagan lo que nosotros creemos correcto. Pero nos olvidamos de que somos completamente distintos y que necesitamos comunicarnos con ellos para comprender sus necesidades, sus formas…”, cuenta la terapeuta. 

Necesidades etológicas de los gatos

La International Society of Feline Medicine (ISFM) y la American Association of Feline Practicioners (AAFP) elaboraron una guía con las necesidades ambientales del gato, entre las que destacaban:

  • Necesitan disponer de un refugio seguro. Los gatos, al tener también el papel de presa en la naturaleza, son desconfiados y a veces tienen miedo. “No se suben a las estanterías ni se meten dentro de lugares insospechados para fastidiarnos, sino porque buscan zonas seguras donde puedan estar solos y protegidos”, comenta Lucía. Es importante conocer que necesitan esto e incluso proporcionarles nosotros estos espacios, especialmente si conviven con más animales en casa, ¡en lugar de reñirles cuando se meten en los armarios!.
  • Respetar su sentido del olfato: los gatos utilizan este sentido para identificar lugares, personas y a otros animales. Cuando un gato frota su rostro sobre algo, deja en ello las feromonas faciales. Gracias a esto, luego es capaz de reconocer el objeto y el lugar, lo que les ayuda a reducir el estrés y la ansiedad de verse descolocados. Por ello no debemos usar ambientadores ni perfumes fuertes o cítricos que puedan molestarles, ni lavar en profundidad sus objetos (comedero, bebedero, juguetes…) ya que les quitamos su olor. Incluso se recomienda lavar su camita por partes para que no la extrañen si lo hacemos en la lavadora.
  • Necesitan jugar. Los gatos pasan muchísimas horas despiertos y, de no estar en casa, estarían cazando. Al no poder hacer esto en casa, es frecuente que vuelquen esta necesidad de “agresividad” en los miembros de la familia o visitas, pareciendo a veces que nos están atacando, que no paran quietos, que persiguen con enfado… Debemos comprender que necesitan llevar a cabo estas acciones porque son gatos. Así, podremos proponerles opciones y momentos de ocio para que liberen esta necesidad y no tengan comportamientos que nos molestan, como tirarse a nuestras manos cuando estamos haciendo algo. Con una rutina diaria de juego en la que utilicemos cuerdas, pelotas, etc, esto no ocurrirá.

Vivir con animales, disfrutar de ellos, dormir juntos y darles todo nuestro amor es perfectamente compatible con dejarles que sean lo que son, y facilitarles todo lo que necesitan para desarrollarse como especie. Solo debemos informarnos muy bien y de la mano de profesionales de qué aspectos necesita un perro para ser perro, un gato para ser gato o cualquier otro animal. Solo así podremos ayudarles a que lo sean, entender sus acciones y fomentar una convivencia sana entre nosotros, nuestras mascotas y nuestros hijos.

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