Autónomos y freelances del mundo. Afortunados que practicáis el teletrabajo. Necesitáis un despacho. Hacer un despacho en casa pasa a ser una necesidad cuando dedicas una buena parte de tu jornada laboral a trabajar allí. No solo porque te resultará más operativo, sino porque tu mente necesita tener un espacio propio para desarrollar su actividad. Te enseñamos a mejorar la productividad en casa.


 

Tener una habitación dedicada solamente al trabajo te repercutirá muchos beneficios a la hora de conciliarlo con tu vida familiar. Poder “salir de la oficina” al terminar, cerrar la puerta y desconectar hasta la mañana siguiente te ayudará a aprovechar más el tiempo libre, poner el foco en la actividad que estés disfrutando en ese momento y no tener distracciones que te recuerden a tareas pendientes, problemas, reuniones…

Para aprender cómo aumentar la productividad en casa y montar un despacho aprovechando nuestro espacio y recursos de la mejor manera, en AQ Acentor hacemos las preguntas por ti. Hemos hablado con MJ, arquitecta técnica e interiorista del estudio Auñon Cabrera.

MJ tiene una forma de trabajar muy definida en la que basa todos sus proyectos, y aconseja a todos aquellos que inicien un proceso de transformación de alguna de las estancias de su hogar, que también lo sigan. “Lo primero que se debe hacer es un estudio de necesidades, para determinar en qué debemos enfocarnos. Valoro todos los aspectos relevantes del proyecto y vinculo siempre las soluciones con la creatividad y la funcionalidad”, cuenta MJ. “Que el resultado sea funcional es un aspecto muy importante cuando se trata del espacio de trabajo que usaremos cada día”, añade. 

¿Cómo debe ser la habitación perfecta para montar en ella mi despacho? 

Definir una habitación perfecta es algo que, y siento la respuesta tan poco concreta, depende. Varía mucho en función del tipo de despacho que se quiera montar y de las actividades que se vayan a desarrollar en él. No es lo mismo trabajar con un portátil, que con varias pantallas; o si se necesita espacio para dibujar, trazar sobre dimensiones en grandes folios, almacenar muchos documentos, tener múltiples pantallas enlazadas… Para cada caso, el espacio y mobiliario será diferente y hay que adaptarlo a esas necesidades, para que nos resulte cómodo llevar a cabo nuestra actividad.

Lo que sí que considero imprescindible para trabajar es una buena luz natural, que incida por la parte izquierda, y un buen aislamiento acústico para que nos podamos centrar en aquello que vayamos a desarrollar.

¿Cómo debo acondicionarla y decorarla? 

Los colores adecuados son aquellos que nos motiven para trabajar y que, además, aporten serenidad y calma. Los tonos tierra como el visón o el taupé, algún azul claro… 

Algo que para mí es fundamental tener en el espacio de trabajo es una pizarra para hacer moodboard, brainstorming… Y un panel en el que poder colgar imágenes de inspiración, frases motivadoras… Ayuda mucho a sentirnos identificados y con energía y foco para conseguir nuestros objetivos.  

Lo más importante es que el espacio siempre quede despejado y ordenado. Para ello podemos usar cajoneras debajo de la mesa y librerías y estanterías, que intentaría colocar siempre en la parte trasera, fuera del alcance de la visión para no saturarnos ni distraernos.

También es fundamental una silla cómoda, porque vamos a pasar trabajando bastantes horas…

En conjunto, y para conseguir una buena armonía, basta con usar no más de tres colores, tanto en el color de las paredes como en el mobiliario.

Si no dispongo de mucho espacio, ¿cómo puedo sacar el máximo partido a todos los elementos? 

Aprovechar el vertical de las paredes siempre es una buena opción.  En el caso de tener un espacio limitado, recomiendo utilizar elementos que se queden cerrados: librerías con puertas, cajoneras debajo de la mesa… De forma que los objetos que coloques no queden a la vista y añadan peso sobrecargando el poco espacio. 

En el caso de colocar estanterías en las paredes, utiliza cajas para guardar todo lo que necesites y que no quede un “mezcladillo” de cosas a la vista. Para ello emplea cajas y organizadores siempre del mismo color (usando la regla anterior de como máximo tres colores).

¿Qué elementos y/o técnicas puedo utilizar que favorezcan el orden de la estancia, la organización del trabajo y aumenten mi productividad? 

Sin duda, ¡tener la costumbre de dejar todo ordenado y en su sitio al terminar el trabajo! ¡Tarea que aún yo estoy intentando poner en práctica! (ríe).

Para aumentar la productividad en casa y la organización en el trabajo, nos puede ayudar nombrar los archivadores, ordenar los elementos por una temática, por nombre, por color, para que encontremos todo de forma más rápida y sencilla y no empleemos tiempo en actividades que no son la principal.

¿Qué no puede faltar y qué no debemos incluir? 

Nunca puede faltar un elemento que consideremos muy nuestro, que nos identifique y una planta para darnos vida.

¡Lo que nunca nunca debemos incluir es nada que esté roto!

¿Qué consejos le darías a alguien que quiere montar un despacho en casa?

Que tenga muy claro cuáles son las necesidades y cuál es la forma más fácil de desarrollar su trabajo para que, en base a eso, pueda pensar en los recursos que debe utilizar para satisfacer esas necesidades. A partir de ahí, ¡dar rienda suelta a al imaginación y a la creatividad!

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