El ahorro de agua es algo que tenemos muy interiorizado desde siempre como necesario, porque es un problema que arrastra el planeta desde hace ya muchos años. Siempre nos han dicho: duchas cortas, cerrar el grifo al lavarse los dientes, recoger el agua que se desperdicia hasta que sale caliente… Si bien es cierto que hay medidas que resultan demasiado laboriosas cuando tenemos poco tiempo.

Este problema fue detectado por Philip Winter y Gabriel Parisi-Amon que, como solución para ahorrar agua sin ningún esfuerzo y fomentar un consumo responsable, crearon Nebia. Gracias a un crowfunding, esta innovadora ducha evolucionó a una versión 2.0, con la que se ahorra un 70% de agua. Desde su lanzamiento, se han evitado gastar 378.541.180 millones de litros de agua entre todos los usuarios que la están utilizando. ¡Alucinante!

¿Cómo ayuda la ducha Nebia 2.0 a ahorrar agua?

La clave reside en su sistema de atomización del agua. Mientras que en las duchas convencionales el agua es expulsada con una presión conlleva muchos litros, la alcachofa de esta ducha presenta en su interior unas boquillas que atomizan el agua. Este sistema dispensa millones de gotas más pequeñas que las duchas de siempre, moja completamente nuestro cuerpo y tenemos la sensación de que estamos utilizando mucha más agua de la que en realidad está saliendo. Sin que nos demos cuenta, tendremos un ahorro de agua de hasta un 70%.

Sauna y spa en tu baño

En las duchas de siempre el calor se concentra en el flujo de agua y se pierde en el desagüe. Nebia 2.0, gracias a este sistema de atomización, mantiene el calor en el ambiente y convierte tu baño en una experiencia ¡digna de un spa de cinco estrellas!

Como añadidos a este spa, la ducha incorpora una aplicación extra, una alcachofa más pequeña, que se puede sujetar con un imán o cogerse directamente con mano para dirigir el agua a los rincones deseados, lo que hace una experiencia de ducha mucho más envolvente.

Lo más curioso de Nebia

Sabemos que el producto ya te tiene tan “in love” como a nosotros… ¿Sabes que también conquistó, nada menos, que al anterior CEO de Google y al actual CEO de Apple? Eric Schmidt y  Tim Cook invirtieron en el crowfunding que permitó que una primera versión de esta ducha viera la luz, recaudando 3 millones de euros. La segunda versión, mejorada, no fue menos. En ella invirtieron 4.300 mecenas, entre ellos Joe Gebbia, cofundador de Airbnb y James Park, CEO de Fitbit. 

La segunda curiosidad que más nos ha llamado la atención es cómo surgió la idea de crear este tipo de ducha. En 2010, Carlos Gómez Andonaegui gestionaba una cadena de gimnasios en México que disponía de más de 40 duchas. Viendo el enorme gasto en agua que esto le suponía y la cantidad de litros que se gastaban, empezó a buscar formas para ahorrar tanto dinero como consumo. Para desarrollar la idea de una ducha que gastara menos, se inspiró en los motores de los aviones y los sistemas agrícolas de riego. Así, llegó a la conclusión de que el secreto era un sistema que cubriera la mayor superficie con la menor cantidad de agua posible. Gracias a su investigación y desarrollo, no sólo llegó a conseguir un producto sostenible, sino que éste además era capaz de provocar una experiencia sensorial en cada baño.

Nebia no es precisamente un producto económico, pero sin duda la inversión inicial de adquirirla compensa todo el dinero que ahorraremos de tantos litros de agua que se van por el desagüe a diario. El primer año, habremos conseguido un ahorro de agua entorno a 446 euros (dependiendo de la zona geográfica donde nos encontremos), por lo que en tan sólo este tiempo la inversión estará completamente amortizada.

Es cierto que quedan muchos otros gestos por hacer para ahorrar agua y acabar con este problema medioambiental, pero productos como este son una ayuda estupenda para empezar. ¡No más cargo de conciencia al relajarnos en la ducha un rato más de la cuenta! ¿Lo veremos en nuestros baños?

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