Aerotermia: ¿qué es?

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Los avances tecnológicos surgen, en la mayoría de los casos, para facilitar las actividades cotidianas del ser humano y así tratar de garantizar la mejor calidad de vida posible. Desde esta perspectiva, es habitual que las novedades destinadas al hogar representen inversiones económicas importantes, no solo en su adquisición, sino en su puesta en marcha o hasta en su mantenimiento.

Sin embargo, hay adelantos científicos que no solo favorecen el ahorro económico, sino que, además, son respetuosos con el medio ambiente, pues aprovechan las condiciones del exterior para su funcionamiento y realizan así un uso más eficiente de la energía eléctrica. La aerotermia, que es uno de esos grandes avances, supone una alternativa totalmente limpia y que favorece el ahorro energético.

La aerotermia es un procedimiento que consiste en la extracción, mediante un sistema de bombas, de la energía ambiental contenida en el aire exterior, independientemente de la temperatura, para su posterior transferencia a espacios interiores a efectos de la climatización de dichas áreas. Su instalación implica importantes ventajas para sus usuarios.

¿Cómo funciona la aerotermia?

La tecnología aerotérmica funciona a través de unos equipos llamados bombas de calor aerotérmicas, las cuales desarrollan un ciclo termodinámico gracias a la utilización de un gas refrigerante comprimido a temperaturas mínimas.

Las citadas bombas de calor son instaladas en algún espacio exterior de la vivienda o propiedad, de manera que puedan captar la energía del aire y transformarla para aplicarla en diferentes procesos de climatización en el interior, como la calefacción o la refrigeración, o bien emplearse para calentar el agua utilizada en las labores domésticas y en el aseo personal.

La implementación de estos equipos permite extraer hasta un 75% de la energía necesaria para su funcionamiento del aire presente en la atmósfera, generada por el sol y la temperatura, y así emplear la electricidad para conseguir el 25% de la energía. Por tanto, es un sistema capaz de generar una energía mayor a la que consume y que, además, puede integrar múltiples funcionalidades.

La instalación, funcionamiento y mantenimiento de un sistema aerotérmico es mucho más sencilla que la de los métodos de climatización convencionales que beben de otras fuentes de energía. Además de ser una alternativa que favorece el ahorro en la facturación mensual del suministro eléctrico, también brinda comodidad y bienestar para el usuario.

¿Cómo se compone un sistema aerotérmico?

Para llevar a cabo el proceso de transmisión de energía desde el aire exterior a la climatización del hogar, un sistema de tecnología aerotérmica se compone básicamente de una unidad exterior y una unidad interior. Asimismo, hay otros elementos que completan el ciclo termodinámico y que están vinculados directamente al funcionamiento de ambas unidades.

A continuación, se describen los citados componentes y elementos más importantes:

Unidad exterior Se compone del evaporador del líquido refrigerante

Para generar calor, el aire extraído entrará en contacto con el líquido refrigerante, que se evaporará y elevará su presión y temperatura al pasar por el compresor.

Para generar frío, expulsará el calor presente desde el interior y, de manera inversa, hará circular el líquido refrigerante a la válvula de expansión, reduciendo así su presión y temperatura.

La unidad posee un extractor de aire externo.

Unidad interior  Está conformada por el condensador del líquido refrigerante.

En el ciclo de calor, el refrigerante que ha elevado su temperatura gracias al aire exterior permitirá subir la temperatura del espacio a través de este componente.

En el ciclo de frío, la unidad cederá el calor del interior de la vivienda al circuito refrigerante para expulsarlo al exterior, lo que invertirá el proceso para así bajar la temperatura.

Algunos de estos equipos contienen integrado el sistema de Agua Caliente Sanitaria (ACS), además de un intercambiador de circuitos que transmitirá la energía procesada tanto a un sistema ACS -en caso de que no esté integrado-, como también a otros sistemas de climatización.

Compresor Es el elemento que elevará la temperatura y presión del líquido refrigerante para ceder o expulsar calor de de la vivienda. Está conectado a la energía eléctrica.
Válvula de expansión Es el elemento encargado de reducir la temperatura y presión del líquido refrigerante, transferido por el condensador para reiniciar el ciclo de generación de calor; o, por el contrario, para generar frío tras recibir el líquido refrigerante de parte del evaporador.
Líquido refrigerante Es un gas comprimido a temperaturas mínimas o gas condensado, que puede tener distintas características y especificaciones según lo que demande del sistema instalado.

Los cambios sufridos en su paso por el evaporador, compresor, condensador y válvula de expansión son los que harán posible el intercambio de calor.

Circuitos de climatización Elementos vinculados a la unidad interior que recibirán de esta la energía transferida de la tecnología aerotérmica. Pueden estar integrados por el depósito de ACS, el aire acondicionado, el calefactor y el suelo radiante, entre otros.  

 

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